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Yhorm, el Gigante es un jefe y uno de los Señores de la Ceniza de Dark Souls III.

Apariencia

Como su propio nombre indica, se trata de un gigante. Este lleva una armadura y una especie de corona encima de su cabeza. Sus ojos son rojos y en la segunda fase del combate su ropa se prenderá fuego. Su arma parece un hacha alargada sin mango.

Al igual que otros Señores de la Ceniza, su cuerpo y armadura están cubiertos por varias cicatrices y cortes ardientes.

Localización

Se encuentra al final de la Capital Profanada, en una gran sala del trono ubicada entre dos salas del tesoro custodiadas por sirvientas carceleras, mímicos y gárgolas.

Lore

Hace mucho tiempo, el gigante Yhorm, descendiente de un antiguo conquistador, fue llamado a dirigir a su pueblo antaño subyugado, con una espada pesada y un escudo duro como la piedra. Yhorm regaló una espada matagigantes a aquellos que no confiaban en él, para demostrar su fiabilidad. Arriesgó todo por su gente en la primera línea, luchando valientemente como vanguardia de un solo hombre. Se afirma que perdió a alguien a quien él quería y, como resultado, abandonó su gran escudo, posiblemente como un gesto de respeto a su ser querido debido a su incapacidad para protegerlo. Un día sujetó un machete con su mano izquierda, lo que le permitió desarrollar la técnica aplastante que fue su legado. En algún momento, el solitario Yhorm se hizo amigo de Siegward de Catarina, quien se convirtió en un querido amigo suyo.

Debido a una maldición desencadenada por un grupo de mujeres, familiares de cierto oráculo, se encendió la Llama Profanada, convirtiéndolas también en criaturas descuidadas y codiciosas. Esta llama infernal cayó del cielo, destruyendo la ciudad e incinerando a todos sus habitantes. A pesar de que algunos pensaban que el gigante pudo haberlo provocado, Yhorm se convirtió en Señor de la Ceniza para dar descanso a la Llama Profanada, pero incluso con este sacrificio fue incapaz de salvar a su pueblo.

Antes de quemarse en la Primera Llama, Yhorm le entregó el otro Soberano de las tormentas a Siegward, quien le prometió poner fin a su sufrimiento si este regresaba a la vida.

Porqué no tomó su trono es incierto, pero debido a la razón de su sacrificio y su naturaleza solitaria, debió sentir demasiada desesperación al ver el estado de su hogar y del mundo para molestarse en volver a enlazar el fuego.

Estrategia

La mayor parte de los ataques de Yhorm no son difíciles de evadir, sin embargo, casi todas las armas, incluso las que fueron reforzadas enormemente, no le producirán ningún daño significativo. La clave para derrotarlo se encuentra junto a su trono, un espadón conocido como el Soberano de las tormentas.

Al activar la habilidad del Soberano de las tormentas, "Rey de la Tormenta", el jugador golpeará la espada contra el suelo, desencadenando una furiosa tormenta que causará una gran cantidad de daño a Yhorm (se precisarán más o menos 4-5 golpes cargados de tormenta, para acabar con él). Para usar la habilidad, el jugador primero debe mantener la postura durante unos segundos, momento en el cual el viento alrededor de la espada se intensifica.

Si el jugador ha terminado la quest de Siegward, él entrará en el combate con su propio Soberano de las tormentas, que le fue dado por el propio Yhorm, haciendo la pelea mucho más fácil.

El jugador puede optar por entrar a la arena de batalla e ir directamente hacia el Soberano de las tormentas. Una vez adquirido, puede salir del juego y continuar luego. El jugador aparecerá de nuevo frente a la puerta de niebla. Allí puede cargar el espadón y hacer los preparativos adecuados antes del combate.

Una estategia alternativa es usar un arma de largo alcance, como el Espadón, y atacar los brazos y la cabeza de Yhorm, ya que toman cerca del doble y triple de daño de sus piernas, respectivamente. Eventualmente Yhorm quedará aturdido y podrá ser apuñalado para infligirle daño masivo a la altura de la habilidad especial del Soberano de las tormentas.

Notas

  • Sólo cargar el Soberano de las tormentas no es suficiente para dañar a Yhorm. El jugador debe desencadenar la habilidad especial del arma sobre él.
  • Intentar usar la habilidad del Soberano de las tormentas sin cargarla completamente, lo cual toma unos cinco segundos, resultará en un ataque de postura estándar.
    • Estos ataques no infligen daño extra y Yhorm no se arrodillará. Por lo tanto, hay que tener cuidado de no atacar prematuramente, ya que puede dar lugar a una muerte segura.

Drops

Objeto Cenizas de un Señor (Yhorm, el Gigante)
Cenizas de un Señor
Soul of Yhorm the Giant
Alma de Yhorm, el Gigante
Probabilidad 100% 100%

Curiosidades

  • Su trono en el Santuario de Enlace se refiere a él como "Yhorm, el Gigante, de la Capital Profanada".
  • Su apariencia es única entre los gigantes. Es el único gigante con rasgos faciales y posee ojos rojos brillantes. Sus proporciones son muy similares a la de los humanos, a diferencia de la mayoría de gigantes de la saga, y parece ser más alto que los gigantes de Anor Londo.
  • Una versión de la armadura de Yhorm para ser usada como conjunto de armadura por el jugador existe en los archivos del juego, pero no está disponible bajo circunstancias normales.
  • Yhorm es el único Señor de la Ceniza completamente invulnerable a las piromancias, es decir, le hacen cero daño.

Galería

Música

Dark Souls III Soundtrack OST - Yhorm The Giant

Dark Souls III Soundtrack OST - Yhorm The Giant